
Olimpo:
La mitología griega situaba en el Olimpo el lugar de los dioses olimpicos, los principales dioses del panteón griego, presididos por Zeus. Los griegos creían que en él había consstruídas mansiones de cristal en la que moraban los dioses. Es el análogo espiritual del mundo superior en la cosmología chamánica.
Dioses olímpicos:
Minotauro:
Como Minotauro se entiende la entidad mitológica mitad hombre y mitad toro, y que fue de gran influencia en las civilizaciones Minoicas, prueba de ello son la cantidad de pinturas y esculturas que hacen referencia a la figura del toro.
El minotauro de nombre Asterio, era hijo de Parsifae, esposa del rey Minos, y de un toro enviado por Posidón como regalo a Minos. La leyenda cuenta que cuando Parsifae dio a luz, Minos asustado por tal engendro y viendo que su esposa había tenido una relación contra natura mandó construir al artista Dédalo un palacio enormes proporciones con decenas de salas y con un gigantesco laberinto para que fuera imposible encontrarlo. Allí encerró al Minotauro y cuentan que los atenienses debían llevarle, como pago para evitar su furia, doncellas y siete jóvenes cada tres años.
No obstante en uno de estos pagos, el joven Teseo se ofreció voluntariamente con la intención de acabar con la bestia, así fue como Teseo con la ayuda de Ariadna no solo consiguió matar al Minotauro sino que además logró salir con vida del laberinto.
Hermes: el dios de los viajes
Hermes es hijo de Zeus y de Maya (hija de Atlas), su función era la de ser el mensajero de los Dioses. Estaba provisto de unas pequeñas alas colocadas estratégicamente en su casco y en sus sandalias que le hacía ir a gran velocidad. Hermes aparece como el protector de comerciantes, pastores, ladrones e inventores, así mismo otra de sus características era que fue el encargado de llevar las almas de los mortales hacia el Hades.
Hermes es quizá uno de los Dioses más inteligentes que habitaron el Olimpo, su primera argucia, a los pocos días de haber nacido, fue robar 50 bueyes pertenecientes a los Dioses y que estaban al cuidado de Apolo, los condujo de manera inversa, andando hacia atrás para borrar toda huella de su paso, posteriormente los metió en una cueva para que a Apolo le fuera imposible localizarlos. No obstante, Apolo poseía el don de la adivinación por lo que en breve dio con ellos, repetidamente Hermes negó que él los hubiera robado pero no tuvo más remedio que aceptarlo una vez se vio acorralado.
Para complacer a Apolo y pedir perdón, Hermes le regaló su última invención, La Lira, a cambio Apolo le regaló el cayado de oro con el que conducía el rebaño de los Dioses, posteriormente al cayado de Hermes se le agregaron la figura de dos serpientes enrolladas por las que él intercedió en una pelea de ambas. A este cayado se le llamó el "caduceo de oro", que simbolizaba poder y que numerosos reyes y gobernantes copiaron para usarlo como icono de poder.
Hermes tiene un largo "historial delictivo", no sólo robó a Apolo, sino a la misma Afrodita, se apropió del cinto donde guardaba todas sus armas de conquista haciendo que ésta no pudiera conseguir el amor de ningún hombre. Fue expulsado repetidamente del Olimpo, pero su gran capacidad oratoria le hizo obtener la gracia y el perdón de los demás Dioses. Hermes tuvo dos hijos Hermafrodito y Pan.
Hermes fue un Dios muy querido y debido a sus características figura en muchos de los relatos mitológicos, bien llevando los mensajes divinos o mediando entre Dioses y Hombres. Su ansia por la creación también le llevó a la invención de otros instrumentos musicales que regaló igualmente a Apolo.
Pandora:
Según el mito hesiódico, Pandora es la primera mujer, como Eva en la religión judeocristiana. Hefesto (dios del fuego) la modeló a imagen y semejanza de las inmortales, y obtuvo la ayuda de Palas Atenea (diosa de la sabiduría). Zeus ordena su creación para castigar a la raza humana, por que Prometeo se había robado el fuego divino para darselo a los hombres.
Cada dios le otorgó a Pandora una cualidad como la belleza, la gracia, la persuación, y la habildad manual, entre otras, pero Hermes (mensajero de los dioses, e intérprete de la voluntad divina) puso en su corazón la mentira y la falacia.
Según Los Trabajos y Los Días de Hesíodo, había una jarra que contenía todos los males. Pandora a penas la vio, la abrió y dejó que los males inundaran la tierra. Para cuando logró cerrar la jarra, lo único que quedaba adentro era la esperanza, por lo que los humanos no la recibieron. De este mito proviene la expresión 'abrir la caja de Pandora'. En esta tradición, Pandora representa la perdición de la humanidad al igual que Eva.
De acuerdo con otra tradición, la jarra contenía más bien todos los bienes y Zeus se la entrega a Pandora, para que se la regale a Epimeteo el día de su boda, pero ella la abrió imprudentemente, y todos los bienes se escaparon y volvieron al Olimpo (lugar donde viven los dioses), dejando a los hombres afligidos por todos los males, con el único consuelo de la esperanza.
Epimeteo era hermano de Prometeo, Atlante y Menecio, hijo de Japeto y Clímene. Es un titán (primera generación de dioses, descendientes de Gea y Urano). Cuando Prometeo engañó a Zeus y le robó por fin el fuego sagarado, estaba seguro que debía esperar un castigo. Por esto, le prohíbe a su hermano que reciba regalos de Zeus, pero Epimeteo al ver la belleza de Pandora no pudo contenerse. Epimeteo, entonces es el culpable de las desgracias de la raza humana.
Palas Atenea :
Palas Atenea es la diosa de la sabiduría y se le conoce en la mitología latina como Minerva.
Sus padres son Zeus y Metis. Ésta estaba embarazada, cuando Zeus se la comió aconsejado por Gea y Urano, pues le habían indicado que su segundo hijo sería varón y lo destronaría. Zeus quería tener a su hija, por lo que le pide a Hefesto (el divino cojo, dios del fuego) que le abra la cabeza, de donde nació la joven Atenea totalmente armada.
Así, esta diosa se caracteriza por ser guerrera. Mató a los gigantes Palante y Encélado. Por ello el constante rival de Atenea fue Ares, el combativo que aparece en la Ilíada apoyando a los ejércitos enemigos de los griegos. Ares defendía a los Troyanos mientras que Atenea, a los Helenos. Es más, cuando Zeus permitió a los dioses inmortales que participaran en la guerra de Troya, Atenea combatió a su rival Ares con éxito, asestándole un grave embate.
Entre sus protegidos se cuentan héroes como Heracles (Hércules), Odiseo (Ulises), y Aquiles. Además, por ser también diosa de la actividad inteligente protege a las tejedoras, hilanderas y bordadoras. Y es también identificada como diosa de las artes, de la literatura y de la filosofía.
Sus atributos más conocidos son la lanza, el casco y la égida. Su escudo llevaba empotrada la cabeza de Medusa, la Gorgona; que tornaba en piedra todo lo que mirara. Su animal favorito era la lechuza, debido a que es un símbolo de sabiduría y razón, y la planta favorita era el olivo.
El nombre Palas, es un nombre ritual que se le agrega por la diosa antigua que supuestamente la crió, la cual se llamaba Palas. Atenea la mató accidentalmente y para enmendar el error construyó una estatua llamada Palaidos, que fue una divinidad adorada por los Troyanos.
Atenea no se relacionó con hombre o dios conocido, y se mantuvo virgen. Sin embargo, tuvo un hijo, lo que ocurrió de la siguiente forma. La diosa visitó a Hefesto, para procurarse armas. Hefesto estaba despechado porque Afrodita lo había abandonado por Ares, y cuando vio a Atenea se enamoró de ella y quiso hacerla suya. La diosa huyó, sin embargo Hefesto le dio alcance y la cogió en sus brazos. Atenea se resistio y no permitió que él la poseyera, pero el dios con un deseo y una pasión incontrolables, mojó la pierna de Atenea con su semen. Ella asqueada se limpió y tiró la toalla al suelo. La tierra fecundada dio a luz a Erictonio a quien Atenea crió y educó como su propio y único hijo.
La Ninfa Eco y Narciso:
Eco es una de las ninfas del bosque, y es la que da origen al sonido que conocemos como eco.
Eco se enamora perdidamente de Narciso de quien el adivino Tiresias predijo, en su nacimiento, que tendría un larga vida si no se contemplaba a sí mismo. Este joven era muy hermoso pero despreciaba el amor de todos.
La pobre ninfa no fue la excepción y Narciso despreció su corazón cuando la vio en el bosque y ella no fue capaz de responderle más que sus propias palabras. Entonces, ella desolada, ofendida se encerró en un lugar solitario y allí dejó de comer y de cuidarse. Así se fue consumiendo poco a poco, y el dolor la fue absorbiendo hasta que desapareció y se desintegró en el aire, quedando sólo su voz que repetía las últimas palabras de cualquiera. Esta voz es lo que llamamos eco.
Debido a esto los dioses se molestaron y todas las demás mujeres rechazadas oraron a los dioses por venganza. Némesis (la venganza) las escuchó e hizo que Narciso contemplara su propia imagen. Cuando el joven lo hizo, se enamoró de su propia belleza y ya no le importó nada más que su imagen.
Se quedó contemplándose en el estanque y se dejó morir, totalmente indiferente al resto del mundo. Dicen que aún en el Estigio (el mar de la tierra de los muertos), Narciso continúa admirándose.
En el lugar en que Narciso murió, nació la flor homónima.
El Mito de la Esfinge:
Se creía que la Esfinge era un monstruo femenino al que se le atribuía rostro de mujer; pecho, patas, y cola de león; y además tenía alas como un ave de rapiña.
Se supone, en ciertas versiones que es hija de Equidna (la víbora con cuerpo de mujer, pero con cola de serpiente en lugar de piernas) y Ortro (perro de varias cabezas, que pertenecía a Geriones, y que fue asesinado por Heracles). En otras variantes es hija de Tifón (hijo menor de Gea y Tártaro).
Algunas tradiciones menores atribuían la paternidad de la Esfinge al rey de Tebas, Layo (padre de Edipo) o al beocio Ucalegonte.
Hera envía a la Esfinge a Tebas, para castigar a la ciudad por el amor culpable que sentía Layo por Crisipo, hijo de Pélope (se cree que esta fue la primera relación homosexual). Así la Esfinge se estableció en una de las montañas al oeste de Tebas, y desde allí devoraba a todos los seres humanos que estuvieran a su alcanze y atormentaba al país.
Antes de comerse a los viajeros, les imponía acertijos imposibles de resolver, con la condición de que si los respondían, no los devoraría. Todos fallaban en la difícil empresa, hasta que llegó Edipo.
El enigma más común de la Esfinge era: ¿Cual es el ser que anda primero con cuatro, luego con dos, y después con tres patas y que se vuelve más débil según tenga más patas? Pero había otro que hacía también muy a menudo y era: Hay dos hermanas una de las cuales engendra a la otra, y ésta a su vez engendra a la primera. La respuesta al primero es el Hombre, pues gatea cuando niño, camina de adulto y de viejo anda bastón. La respuesta al segundo son el día y la noche, pues el día en griego es femenino.
Según cuenta la leyenda, Edipo sorpresivamente pudo resolver ambos enigmas. La Esfinge, entonces, despechada y vencida, se lanzó al vacío desde lo alto de una roca, y se suicidó. Ante esto, Tebas hace rey a Edipo y le piden que se case con su reina Yocasta, quien verdaderamente era la madre de Edipo.
Otras interpretaciones narran que fue Edipo, quien una vez que respondió la adivinanza, atravesó al monstruo con su lanza, o lo empujó el mismo por el abismo.

ZEUS:
Hijo de Cronos y Rea. Es el dios mas importante,ostenta el titulo de padre de los dioses y gobierna el universo. Va armado con el trueno y el rayo. Su morada se encuentra en lo alto del monte Olimpo. Es el esposo de su hermana Hera, que gobierna junto a él. Pero antes, ha tenido otras esposas y sus devaneos amorosos son innumerables. Tiene una numerosa prole de sus uniones con diosas y mortales. Alguno de sus hijos son: Atenea, Ares, Perséfone, Apolo, Artemisa, las Musas, las Gracias y Heracles, entre otros. Como dios supremo aparece en numerosas mitos ya sean propios o ajenos.
HERA:
Hija de Cronos y Rea. Reina en el Olimpo junto a su esposo y hermano Zeus. Con Zeus tuvo a Hebe, Ares, Ilitía y Hefesto. Celosa y vengativa, persigue implacablemente a las conquistas amorosasde su marido y a los hijos que tiene con ellas. En Grecia se le profesa culto como diosa protectora del matrimonio. También encontramos leyendas en las que intentan seducir a la diosa, pero nunca son consumadas y los pretendientes salen mal parados a manos de la propia Hera.